Asociación colombiana de derecho penal empresarial

COMPLIANCE 4.0 EN LOS TIEMPOS DE COVID-19.

Hoover Wadith Ruiz Rengifo

I. He señalado en varias oportunidades en Colombia y en otros países que es la hora de considerar un Derecho penal de las máquinas.  El control humano de los robots. Son retos: comunicación entre máquinas, comunicación entre humanos, y comunicación máquina- humano.  Cambiar todas las infraestructuras de la vida por las máquinas no tomará mucho tiempo. La Cuarta Revolución llega para quedarse. Uno de los grandes desafíos en la región latinoamericana es sin duda el desarrollo tecnológico, que despierta miedo que la mayoría de las personas van a perder su empleo. Si no queremos ser una especie detrás de las máquinas, debemos adelantar su autorregulación. La robótica crece a pasos rápidos. Sus funciones reales es la <<lei motiv>> para este nuevo ciudadano electrónico. Son más prácticos, esto es, que cumplen funciones reales. La era digital. Una era que para nuestros países latinoamericanos es inmadura. Una transformación pendiente. La tarea urgente es apostar por la digitalización (como lo ha hecho en un cien por cien Estonia) comprende la inserción en todos los campos de las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial (nombre que se le debe al informático estadounidense Jhon McCarthy en 1956). Necesitamos un liderazgo digital que obliga a readaptar el Derecho penal, más aún cuando las criptomonedas se han convertido en un instrumento para lavado de dinero. Se le debe poner control a los criptoactivos. La IA se vale de la computación en la nube (cloud) se ha convertido la base de multinacionales tecnológicas como Amazon, Alibaba, Facebook, Google, Apple, Microsof, IBM (GAFAAMI) lo que en realidad hacen es ofrecer sus servicios de Inteligencia Artificial en la nube o nubes.

El próximo escenario, un nuevo mercado, es la inteligencia artificial en la nube. Ésta  se está convirtiendo en la base para que los sistemas inteligentes de los servicios prestados por las empresas de cualquier tipo. Los cambios se están dando: una selfie que registra tu mejor rictus, el conductor Uber debe utilizar su Smartphone para comprobar la correspondencia exacta entre él que creo el perfil de usuario y el que se acaba de ajustar el cinturón, reconocimiento facial (ya no es solo de Uber) como se hace en los Estados Unidos y en China, Clasberg usa sensores inteligentes para detectar diferencias entre sabores y aromas en sus cervezas, la robot Sophia, la utilización de los chatbots.

El Derecho (penal) debe adaptarse a esta nueva realidad, pero que sea ceñida a criterios éticos, lo que eleva la importancia de Compliance. Resulta coherente que se exija un Compliance a este embiste vertiginoso e imparable de la Cuarta revolución. Se ha vivenciado el caso Loomis de la Justicia robótica, desde temprano, basado en el software Compas. La tecnología, la biotecnología y la infotecnología harán cambiar la tecnología. Aldous Huxley expresó que el hombre es ahora víctima de su propia tecnología.

Con la entrada triunfal de la POSHUMANIDAD, se cuestiona que ética se debe establecer para esta nueva especie. Me preocupa que este poshumano sea mejor persona que el humano. Se conoce que los seres humanos somos seres imperfectos, movidos por el odio, el rencor, la angustia, el dolor, el miedo y el conflicto, lo que permite profesar que resulte más conveniente una deshumanización del ser humano, que se traduce con el Covid-19 una derrota evolutiva del hombre al ser victimario del medio ambiente.

Desde ya existe el temor como lo anuncia Marvin Minsky, padre de la inteligencia artificial, que cuando los computadores tomen el control, puede que no lo recuperemos, sobreviviremos según su capricho y con suerte decidirán mantenernos como mascotas. El límite a este miedo es la exigencia de un Compliance 4.0., que no es más que aplicar todo lo que se entiende y hemos venido difundiendo sobre el Compliance y ajustarlo a la tecnología 4.0.  Aún nos preguntamos si estamos preparados para este ritmo de innovación. El hombre ya no podrá desprenderse de la tecnología, eso está claro, porque la dictadura digital que menciona Yuval Noah Harari, será a nuestro modo de ver con gusto, nos fascina el alcance de la tecnología, nos da placer, lo que en los tiempos actuales entramos a una dictadura digital ciertamente poro con gusto, pareciera resurgir lo planteado por Aldous Huxley en su obra “UN MUNDO FELIZ” (Brave New World) de 1932, con una visión similar a la obra 1984 de G. Orwell, que plantea un mundo distópico que se caracteriza por una dictadura imponiendo sufrimiento, mientas que la de A. Huxley es una dictadura, a través del placer. En China que hace uso del colectivismo, la digitalización es ya cultural.  

 

II. Siete tendencias definen los tiempos hipermodernos actuales: la sobreestimulación, demasiada disrupción, el cuerpo humano como interfaz, efecto oportunidad, menos tiendas físicas. Cuidado con lo colaborativo que está generando desregulación, la tecnología para todos, esto es, el adiós al “early adopter”. Sin embargo, hay que decirlo con franqueza que ya no podemos estar prediciendo el futuro de tiempos atrás, hay que crearlo a través de la innovación.  La industria 4.0 no respeta la tradición, solo hay que tener en cuenta la innovación. Debido a este cambio constante que vive la industria tecnológica, las empresas que quieran sobrevivir deben adaptarse a esta nueva era 4.0., como quiera que esta nueva era de innovación exponencial y disruptiva someten un riesgo corporativo. Existen más de 1.700 empresas de capital de riesgo corporativo.

Colombia debe apostar por invertir en iniciativas que permitan dotar de mayores recursos a la administración pública para realizar una gran labor de impulso en la actividad de starstup, empresas de crecimiento, fondos de capital de riesgos, y corporaciones, para lograr orientar a los ciudadanos en lo que tiene que ver con los nuevos negocios basados en las tecnologías disruptivas para poner a Colombia a la par con países industrializados.  Tener como norte la innovación y la tecnología como eje estratégico para poder competir a nivel internacional: capitalizando la creatividad y experiencia de nuestros emprendedores y empresarios, potenciando a los millennials y los postmillennians o generación nacidos después de 1996. Este será una manera de encontrar un espacio en esta Cuarta Revolución.

El momento es ya. Atrás quedan discurso de populismos y utopías, y de estar prediciendo el futuro. Es ahora. El incremento de ciberataques a empresas, amén de la consideración cierta que la transformación digital plantea retos y riesgos cada vez más desconocidos, obliga a las empresas y corporaciones disponer no sólo de profesionales calificados para el cumplimiento de la ciberseguridad en estas empresas, sino de protegerse de estos riesgos, a través de un Compliance eficaz adaptado a esta nueva revolución 4.0.  La hora del Compliance 4.0 llegó para quedarse.

Las empresas deben adoptar las políticas necesarias para el cumplimiento de la ciberseguridad en las empresas, todo lo relacionado con los datos personales, de la información, de la propiedad intelectual y know- how.  La manera correcta de cumplir con toda esta normatividad compleja y con sanciones re altas, es a través de un Compliance eficaz, para: los nuevos retos y amenazas de la ciberseguridad actual,  diseñar estrategias de éxito en ciberseguridad, conocer las políticas y procedimientos adecuados para el cumplimiento normativo, dominar las nuevas competencias del CIO y CISO para la seguridad de la transformación digital, conocer el papel de la nueva figura Compliance officer, y sobre todo prevenir la corrupción, el lavado de activos, el soborno transnacional y la financiación del terrorismo. El Oficial de Cumplimiento va más allá del Controller o Auditor (sólo detecta) al tener como misión detectar y evitar los riesgos. Se apuesta en esta innovación por los corredores inteligentes como un salto evolutivo que favorezca su integración en latinoamérica. El Compliance 4.0 o industria 4.0 implica una nueva revolución de los Compliance. Esta nueva revolución combina técnicas avanzadas de producción y operaciones con tecnologías inteligentes que se integrarán en las organizaciones, las personas y los activos, señala DELOITTE en su informa Forces for Change: Industry 4.0.

 

III. Se ha digitalizado la economía como lo son las criptomonedas a través del blokchain, por ejemplo, que por cierto la primera vez que se usó una de estas monedas virtuales, el bitcoin[1] fue comprando una pizza, que hasta el momento no existe regulación del bitcoin o bitcoactivos; los modelos de negocios, sistemas de pagos, etc, es un gran desafío. No hay ninguna ley que tipifique la criptomoneda, ni tampoco que la prohíba, pero si con ella se puede cometer lavado de activos, y se exige una debida diligencia que es bien difícil tenerla y conocer al cliente de tu cliente. Por política de riesgo, de Compliance, no se opera con criptomonedas.  Hemos pasado del mundo real al mundo criptográfico. Se recomienda que el criptomonedo sea un sujeto obligado.  Desde esta visión los activos virtuales serán los nuevos sujetos obligados.

 

El objetivo básico de la implementación de esta nueva industria 4.0 es reducir costes de fabricación que ha de ser personalizado, y diseñar el procedimiento de análisis de resultados y detección para mejorar la producción. Los datos, la información es la materia prima de la competitividad de las empresas actuales. La Cuarta Revolución que se basa en la digitalización, transforma, sin duda alguna, lo que es y lo que no es de una empresa. La industria 4.0, Cuarta Revolución Industrial, industria inteligente, industria interconectada o ciberindustria, es entendida como la digitalización de las fábricas. Empresa más inteligente Smart factories. Es el proceso de transformación digital aplicada a la industria de producción.

Por eso se habla de una Cuarta Revolución[2] o lo que es lo mismo, la fábrica inteligente.  Es el nuevo paradigma.   Tanto las grandes empresas como las pymes deben adaptarse a los procesos de digitalización. Se advierte que debido a la industria 4.0 la competitividad que se avecina en el mundo a lo largo y lo ancho es grande. El reto de las empresas es aprovechar la información para su análisis, ser capaces de analizarla y darle uso en tiempo real.  Es pilar en esta nueva revolución 4.0 la automatización e intercomunicación. Los aspectos básicos de transformación actual y que van a ser mejorados por la Cuarta revolución son: automatización, acceso digital al cliente y a muchos usuarios en menos tiempo, conectividad e información digital. Un gran reto que trae nuevos riesgos.

 

IV. La fábrica del futuro como se le tilda a la industria 4.0, se basa en los siguientes mandatos para integrar sus plantas de producción: Big data y su análisis de datos, Cloud Computing, Ciberseguridad, Robótica, Additive manufacturing, Internet de las cosas, Inteligencia artificial, Simulación, Realidad aumentada e Integración de procesos. Dentro de poco tenemos que familiarizarnos con terminologías como Performance Management, la figura del Data Protection Ofiicer (DPO), la introducción propiamente de las tecnologías digitales en la industria.

 

Asistimos el paso del mercado a la ética, de la cultura analógica corporativa a la cultura corporativa digital, de lo tradicional a lo digital[3]. Falta mucho camino para ser una realidad esta industria 4.0, en países como Colombia, pero debemos estar preparados, porque la realidad de las fábricas colombianas es otra: pre-industriales. La industria 4.0 nos muestra la evolución de la función de cumplimiento, lo que implica varias cosas: la figura del CCO asume mayores responsabilidades, un mayor conocimiento de los procesos de monitoreo de riesgos, alinear la tecnología y el Cumplimiento.  

 

V. El Compliance en los tiempos del covid-19

El Covid- 19 acelera la disrupción digital que es toda una industria, ralentiza la burocracia, la agilidad, y el hacer en vez de pensar. El Oficial de Cumplimiento debe tener claro que la digitalización es para todas las empresas e industrias existentes, incluso la industria del derecho. El OC se enfrenta al teletrabajo, clases virtuales, bancarización general, dinero digital, noticias digitales, pagos digitales, utilización de video conferencias por medio de Zoom u otras herramientas de reuniones, etc. Una nueva gestión. El nuevo Compliancer Officer es un líder evolutivo. No sólo es readaptarse y reaccionar a esta nueva era digital y su empresa o Corporación, sino evolucionar para innovar. Un liderazgo efectivo. Un liderazgo ético. Procurar que la empresa en estos tiempos de Covid-19 y después se desaarrolle conforme a los protocolos de los científicos, siguiendo las recomendaciones, entendiendo que debe coincidir ciencia y la política corporativa de la empresa. Prevalece la ciencia sobre el dogma. Una digitalización permite mejor transparencia de la empresa y previene la Corrupción que en estos tiempos hay sensibilidad mayormente con los proveedores. Es ahí donde existe un mayor riesgo de Corrupción.

Con las soluciones en la nube (cloud) que permita trabajar a distancia, deviene para el OC el problema de los ciber riesgos. Tener en cuenta que lo tecnológico es determinante para tomar decisiones eficaces de las políticas corporativas. Estar atento a los modelos de salud adoptados por la Corporación y/o empresa, vigilante celoso con los sistemas de seguridad social, capacitar todo el personal de la empresa para inculcar el valor de la solidaridad colectiva y la capacidad de resiliencia, y fomentar cultura digital en la empresa. En los tiempos del Covid-19 todo está alterado, una incertidumbre, turbulencia, un sin saber, no podemos seguir haciendo lo mismo, la vida es frágil, las prioridades de la empresa deben cambiar en el sentido de ser sostenible. Leía de Carlos Alberto Saiz Peña, los 12 retos del Compliance durante la crisis del Coronavirus, publicado por CUMPLEN: r: atención a los nuevos fraudes, revisión de los protocolos de continuidad del negocio, TpC Third  Party Compliance, cálculo del impacto legal, revisión de los seguros contratados, Compliance laboral, protección de datos de los empleados, atención a las reacciones de las autoridades de control, Assesment (evaluación) de Compliance en la re- estrategia durante la crisis, re- evaluación de riesgos, observatorio normativo y trabajar en el plan de acción a ejecutar tras la crisis.

 

 

 

 

[1]La moneda virtual se le debe al japonés Saka Moto, su finalidad era tumbar a los Estados y naciones, quitar el poder del dinero. Pero esta finalidad es pura filosofía porque creemos que será útil siendo reales. Sea o no una moneda, lo cierto es que tiene valor, no se sabe si es o no una propiedad, pero debe tributar, hasta ahora no se sabe qué hacer.  

[2]Primera Revolución: en 1784 aparece el vapor y la tracción hidráulica. Segunda revolución: en 1870 se crea la primera transportadora con el sistema eléctrico. Tercera Revolución: 1969, aparece el primer controlador programable, se incorpora la electrónica a la automatización de la producción.

[3]Vid, KOTLER, Phlip- Hermawan Kartajaya, and Iwan Setiawan. Marketing 4.0 moving from Traditional to Digital. Wiley, New Yersey, Estados Unidos, 2017, passim. También, SCHWAB, Klaus. The Fourth Industrial Revolution. Crown Business, New York. Estados Unidos, 2016. Passim,